Educación Bancaria: el saber como un depósito
En la concepción bancaria, el sujeto de la educación es el
educador el cual conduce al educando en la memorización mecánica de los
contenidos. Los educandos son así una suerte de "recipientes" en los
que se "deposita" el saber.
El educador no se comunica sino que realiza depósitos que los
discípulos aceptan dócilmente. El único margen de acción posible para los
estudiantes es el de archivar los conocimientos. El saber, es entonces una donación. Los que poseen el
conocimiento se lo dan a aquellos que son considerados ignorantes. La
ignorancia es absolutizada como consecuencia de la ideología de la opresión,
por lo cual es el otro el que siempre es el poseedor de la ignorancia.
De este modo, a mayor pasividad, con mayor facilidad los
oprimidos se adaptarán al mundo y más lejos estarán de transformar la realidad.De este modo, la educación bancaria es un instrumento de la
opresión porque pretende transformar la mentalidad de los educandos y no la
situación den la que se encuentra.
Freire señala sin embargo, que incluso una educación bancaria
puede despertar la reacción de los oprimidos, porque, aunque oculta, el
conocimiento acumulado en los "depósitos" pone en evidencia las
contradicciones. No obstante, un educador humanista revolucionario no debería
confiarse de esta posibilidad sino identificarse con los educandos y orientarse
a la liberación de ambos.
Pero tanto el educador como los
educandos, así como también los líderes y las masas, se encuentran involucrados
en una tarea en la que ambos deberían ser sujetos. Y no se trata tan solo de
descubrir y comprender críticamente sino también de recrear el conocimiento. De
esta manera, la presencia de los oprimidos en la búsqueda de su liberación
deberá entenderse como compromiso.

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